Tu producto es una conversación
Las inscripciones a la próxima edición del Programa de Dirección de Producto en el Instituto Tramontana están abiertas desde noviembre. Y desde entonces hago encuentros periódicos en el instituto, con la intención de acercar y desarrollar sus contenidos.
En el encuentro de este mes de marzo propuse explorar la perspectiva del producto digital como conversación.
El marco de los Jobs To Be Done favorece el pensamiento conversacional.
Antes de saltar al tema, como siempre hacemos a modo de preliminares, nos dimos una vuelta por los contenidos de la edición que se está desarrollando ahora. Cada edición tiene su propio espacio en Notion, donde cada participante dispone de su propio espacio personal, donde se desarrollan los ejercicios y los debates. Asimismo, todos los contenidos que yo expongo en cada sesión se incorporan allí y se expanden con nuevos materiales.
Del mismo modo, la participación de los expertos invitados —uno por cada unidad temática— se une a ese centro de contenidos. Personas como Pelayo Arbués, Daniel Gascón y, recientemente, Omar Pera se unen con anticipación allí y participan activamente más allá de su contribución puntual.
Me pareció buena idea volver a los orígenes de la web para comprender algunos de los sueños que están inscritos en ella, y que son también un buen punto de partida para pensar los productos digitales como conversación. Como estamos en el momento del hype de la IA, y esta contiene de nuevo una suerte de renacimiento de esos sueños, escogí algunos de los fragmentos más representativos de la obra de Tim Berners-Lee, "Weaving the Web".
Cuando empecé a enredar por primera vez con un programa de software que pudiera llegar a dar forma al World Wide Web, lo llamé Enquire, abreviatura de Enquire Within upon Everything (Preguntar en el interior acerca de cualquier cosa)... el libro servía como portal a un mundo de información acerca de todo, desde cómo quitar manchas de la ropa hasta consejos para invertir dinero...
A lo que ese primer atisbo del código de Enquire me condujo fue a algo mucho mayor, una visión que abarcaba un crecimiento de ideas, tecnología y sociedad de forma orgánica y descentralizada... Es una visión que nos proporciona una nueva libertad y nos permite crecer más rápidamente de lo que nunca pudimos crecer cuando estábamos encadenados por los sistemas de clasificación jerárquica a los que nos aferramos... acerca más los funcionamientos de la sociedad a los funcionamientos de nuestra mente.
Tim Berners-Lee — "Weaving the Web"
El lenguaje y la comunicación juegan un papel crucial en el desarrollo de producto digital y, sin embargo, lo más habitual es que apenas haya una reflexión a su alrededor. Y que su práctica, en consecuencia, sea extremadamente pobre. Este fue el primer aspecto sobre el que debatimos, a partir de distintos ejemplos prácticos que puse sobre la mesa.
Si miramos esa parte empírica de nuestro día a día, vemos que hay una extraña mezcla de operativismo —que tiende a reducirlo todo a un funcionamiento por tareas— y aspiración a resolución de problemas —que ya sí incorpora algunos elementos que intentan explicar fllujos, "historias de usuarios", e incluso estrategia. La práctica del producto digital se mueve entre esas dos tensiones.
Intentar ensamblar problemas abiertos estropea la conversación.
Compartí varios ejemplos representativos de los que cualquier persona puede reconocer fácilmente como parte de su rutina laboral, donde se aprecia hasta qué punto intentamos resolver problemas abiertos (wicked problems) con herramientas y marcos pensados para tareas cerradas, y cómo el lenguaje y la comunicación que articulamos se corresponde, también, con ese registro. Propuse una mirada más ambiciosa, donde conectamos nuestra actividad con otras industrias donde la historia juega un papel central y es el motor de todo.
Todo arranca con una historia.